Revisión de Vida

 INTRODUCCION

 Este documento pretende actualizar el método fundamental de la JOC para que sea instrumento útil en la acción y la formación de los militantes y jóvenes trabajadores. Para ello, hemos tenido en cuenta las experiencias de estos últimos años, tanto positivas como negativas, y sobre todo a partir de la evaluación hecha en el Comité Ejecutivo Internacional de 1968 y el estudio realizado en el Consejo Internacional de 1969. Este documento fue sometido a estudio y discusión en el Comité Ejecutivo Internacional de 1973 y 1974, y fue finalmente aprobado por el Consejo Internacional de 1975.

No pretende ser una receta de cómo hacer sistemáticamente una revisión ni un esquema a seguir al pié de la letra, sino que busca poner a la luz en su órden una serie de elementos a tener en cuenta, que sirvan de puntos de referencia a la hora de revisar nuestra acción militante.

En un principio se llamaba “Revisión de Vida Obrera” e implicaba revisar nuestra acción en la vida obrera y a nosotros mismos dentro de esa acción. Al transcurrir del tiempo, se fue deformando con el uso y se utilizo comúnmente con el nombre de “Revisión de Vida” y también su contenido en muchos sitios dentro y fuera de la JOC, se convirtió en una revisión de vida de las personas. Por eso, el titulo de “Revisión de la Vida y la Acción Obrera” quiere salir al paso de esa deformación histórica y precisar el sentido del método de la J. O. C.

Vuestra experiencia dirá si estor elementos garantizan o no la calidad de la revisión de la vida y la acción obrera.

I. ¿QUE REVISAR?

Nuestra acción

El punto de partida es revisar nuestra acción.

Nuestra vida

A partir de nuestra acción, es seguro que veremos la situación ligada con nuestra VIDA. No la vida general o superficial, ni los hechos en los que no estamos implicados.

Lo que nos concierne

Solo así llegaremos a cambios reales en nuestra vida, en nuestro ambiente y en la situación que nos concierne.

Situación general

La situación general puede y debe ser revisada, pero desde ella hemos de llegar al punto concreto en que nos vemos implicados y sobre el cual realizaremos la acción.

II. ¿COMO VER?

A partir de los que ya estamos haciendo, ¿qué pasa a mí alrededor todos los días?

  1. ¿Qué pasa en mi trabajo, en mi barrio o municipio, en mi familia, etc.? ¿Cuáles son las condiciones de trabajo o de barrio? ¿Cuáles son las reacciones entre los trabajadores o vecinos u otros juntos con loscuales ya venimos actuando?

Esto nos dará inmediatamente una visión de la realidad concreta y cercana que vivimos. Es el “agua” cotidiana donde “nadamos” y que “bebemos”.

Esto nos dará una visión de la dimensión de la situación. Si el problema es común o individual. Poco a poco, iremos viendo la amplitud del problema.

¿Qué consecuencias tiene para la gente?

  1. ¿Cuáles son las consecuencias para la gente que vive la situación?

Esto nos dará una idea de la gravedad y profundidad del problema de la influencia de la situación sobre las personas, de las limitaciones prácticas de las personas a causa de la situación que viven. A medida que vayamos profundizando en las consecuencias, iremos viendo el POR QUÉ hay que actuar. Nuestra consciencia nos impulsa a luchar junto con los otros para salir de la situación. El sufrimiento, el deseo de realizarse y no poder o las aspiraciones frustradas, son una motivación fundamental para actuar. No podemos ser militantes y hacer cosas permanentemente sin tener una motivación profunda.

El conocimiento de las consecuencias para los jóvenes trabajadores nos hará conocer comportamientos y reacciones propias; en definitiva, considerar a cada joven trabajador tal como es, con sus valores en potencia y con sus limitaciones prácticas. Sólo así podremos dar una respuesta concreta y adecuada porque estará fundada en la vida de los jóvenes trabajadores.

¿Por qué sufre la gente esta situación? ¿Por qué existe tal situación?

  1. La gente no vive la situación por casualidad sino que existen unas razones o unas causas por las que la situación es tal. Es importante encontrar estas causas si queremos hallar la solución o el camino para la misma. A este respecto, nos ayudará el respondernos a algunas cuestiones: ¿A quién perjudica o beneficia tal situación? ¿De quién depende la solución? ¿Por qué no se ha solucionado ya? ¿Ha sido siempre así?

Doble causa: las estructuras y nosotros

Así podemos ver, cada vez con más claridad, que las soluciones no son simples ni fáciles, que las situaciones concretas están muy condicionadas por factores externos, que no todo es cuestión de buena o mala voluntad. Y sobre todo veremos que si bien hay razones o estructuras económicas y políticas, e incluso represivas, también hay condicionamientos culturales, falta de organización de los que sufren la situación y en muchos casos una gran falta de conciencia o preparación para enfrentarse a ella.

Necesidad de conocer bien antes de juzgar

Si no conocemos suficientemente la situación y el por qué, debemos plantearnos: ¿Cómo podemos conocerla mejor?, ¿Quién nos puede ayudar? Es importante tener este espíritu de investigación para conocer, cada vez con más fundamento, el por qué de nuestra situación, los hilos que se entremezclan, y hacen más difícil el conocimiento de nuestra sociedad. De aquí saldrá la exigencia de los planes de formación complementaria que el Movimiento debe asegurar para ayudar a los militantes a avanzar eficazmente en la acción a medida que van descubriendo sus necesidades concretas.

¿Qué piensan las personas que viven esta situación y por qué piensan así?

  1. Si no lo conocemos debemos hacer todo lo necesario para conocerlo. Esa será nuestra primera preocupación y acción: saber que piensan nuestros compañeros respecto a la situación que estamos viviendo. Es fundamental este espíritu de encuesta, pero para que sea veraz, debe ser compartido por todos los que nos rodean y con quienes estamos en relación. Así iremos al mismo tiempo que aprendiendo suscitando a los otros jóvenes trabajadores a fijarse en algunos puntos de la situación concreta que vivimos y, muy naturalmente, a ser o empezar a ser responsable de lo que nos concierne a todos.

De esta forma, después de realizar nuestra reflexión en la Revisión de la Vida y la Acción Obrera (durante la reunión de militantes), siempre saldremos enriquecidos con nuevos aspectos que nosotros volveremos a intercambiar con nuestros compañeros, y nos servirán de punto de apoyo para continuar o empezar a hacer algo juntos, allí donde estemos.

Conocer su capacidad de reaccionar

El conocimiento de lo que piensan y cómo reaccionar ante lo que nosotros pensamos, es lo que nos señala el nivel de preocupación de nuestros compañeros y nos indica que tipo de acciones estaríamos dispuestos a realizar. Si no tenemos en cuenta esto, estaremos proponiendo cosas que los otros jóvenes trabajadores no quieren, o no están preparados para hacer y nos separaremos de ellos, rompiendo el proceso educativo que haría posible el que ellos descubran las etapas siguientes. En definitiva, este conocimiento de lo que piensan nuestros compañeros determinara los pasos pedagógicos a tener en cuenta en el actuar para respetar el nivel en el que se encuentra la gente y ser eficaces.

¿Quiénes más están preocupados por esta situación?

Es muy importante VER si hay otros grupos o personas que están preocupados con la misma situación. Debemos saber quiénes son, qué están haciendo y lo que se proponen.

Así podremos analizar con más fundamentos si hay que provocar algo nuevo o hay que unirse a lo que ya se está haciendo, pero no actuar como si fuéramos los únicos que hacen algo.

III. ACTITUD PARA VER

Espíritu de encuesta

Dada la importancia del descubrimiento preciso de la realidad, de las condiciones de vida de la juventud trabajadora y la importancia que esas condiciones tienen en nuestra vida, para poder realizarnos como personas, es necesario un instrumento: la encuesta, y una actitud: el espíritu de encuesta.

No prejuzgar ni suponer nada

Es fundamental que no supongamos nada, que no prejuzguemos sino que veamos y veamos con profundidad. Tener un espíritu de encuesta es estar atento a la vida concreta de las personas, especialmente con las que estamos realizando alguna acción y estar atento también a su comportamiento ante las situaciones, los acontecimientos y acciones en las que estamos inmersos. Es también buscar la manera de ponernos en acción o continuarla para responder a las necesidades y a las aspiraciones manifestadas.

Ver también con el corazón

Nuestra forma de VER no puede ser como profesionales estadísticos o simples observadores de laboratorio, sino que también vemos con el “corazón” para sentir en lo más hondo el sufrimiento de nuestros hermanos trabajadores y todo nuestro pueblo. Aunque es importante VER con la cabeza fría para ver claro.

Algo que aprender

Un verdadero militante no es necesariamente el que VE todo sino el que también aprende de los demás.

Ver claro y con profundidad para ser correctos en el juicio

De ver claro y con profundidad depende que nuestro juicio o interpretación sea certera, Sino siempre tendremos una visión superficial de la sociedad. Nuestro actuar, y por tanto nuestro compromiso; están a favor o en contra de la situación según seamos profundos o superficiales en nuestro VER.

Capacidad progresiva con la experiencia

Por supuesto que la capacidad para VER se va adquiriendo con la experiencia de la revisión de la ACCION. Esto es un proceso progresivo pero asequible a cualquier nivel de edad y preparación intelectual. Poco a poco nuestra visión de la realidad se irá haciendo más completa y por tanto más real, hasta llegar a una visión global de la sociedad en que vivimos.

IV. CÓMO JUZGAR

Nuestra opinión y conciencia

  1. ¿Qué pensamos nosotros de todo lo que hemos visto?

Es importante que cada uno exprese lo que piensa. No vale la postura cómoda de respaldarse en los demás o en alguien que “sabe” más o en textos escritos, para sancionar y juzgar la situación a priori. Hay que esforzar nuestro cerebro y utilizar la capacidad que cada uno tiene para reflexionar. Así creceremos en nuestra capacidad crítica y en responsabilidad. Es necesario irse entrenando en tener opinión propia, para ir venciendo nuestro complejo de inferioridad, nuestro miedo a la libertad y responsabilidad y nuestro confort. Sólo empezando entre nosotros a comparar lo que pasa con lo que quisiéramos que pasase, empezamos a tener criterios propios de lo que queremos y no seremos manipulados.

La opinión y conciencia de los demás

  1. ¿Qué piensa y qué hacen otros grupos obreros organizados? ¿Por qué piensan así?

Es importante escuchar y conocer la opinión y la acción de otros, y en esencial, de aquellos que tienen los mismos objetivos de liberación de la clase trabajadora: sindicatos, cooperativas, comités obreros, etc.

Aunque en algunos casos podríamos coincidir o no estar de acuerdo, es muy importante conocer lo que hacen y lo que persiguen para tener más elementos a la hora de juzgar y no ser superficiales en nuestras conclusiones. La lucha por construir una nueva sociedad y un nuevo hombre no es espontánea ni se improvisa; por eso debe merecer nuestro respeto y nuestro interés el saber lo que otros obreros llevan haciendo durante años y así comprenderemos la complejidad de la solución y la importancia de comprometerse durante toda la vida.

Confrontación

  1. Tratamos de captar lo que nos dice a nosotros esta situación, teniendo como puntos de referencia para confrontarla: - Nuestra concepción del Hombre los valores que se viven o se matan del hombre en la actual situación; - El modelo del Hombre que Cristo nos mostró: el Evangelio, la Biblia; - La Declaración Universal de los Derechos Humanos; - El pensamiento y el testimonio de los grandes luchadores del pueblo reconocidos por la masa; - La historia de la lucha de los pueblos para liberarse.

Todos los militantes no utilizarán todos estos puntos de referencia o por lo menos no todos a la vez. Algunos insistirán más en unos que en otros o alargarán sus fuentes de referencia. Lo importante es no limitarse a nuestra simple opinión que –si bien es muy importante– siempre será muy limitada. Así evitaremos nuestros fundamentos y nuestras motivaciones.

Al ir profundizando y ampliando nuestro pensamiento con más puntos de referencia, tendremos más elementos en común con toda la juventud trabajadora que no ha descubierto a Cristo como punto de referencia.

Esta confrontación formula nuevos valores

Esta confrontación entre la situación y el conjunto de puntos de referencia o elementos de comparación desarrolla nuestra capacidad crítica y va elaborando o formulando los nuevos valores que los hombres, el pueblo y muy especialmente los jóvenes trabajadores debemos vivir. Al mismo tiempo, nos ayuda a ir vislumbrando los elementos que deben componer la nueva sociedad que queremos construir al servicio de los hombres.

Autocrítica y transformación

  1. Ver cómo estamos implicados en el mismo mal que queremos combatir, teniendo como puntos de referencia los anteriores.

Exigencias de cambio en nuestra vida

Aquí hay que desarrollar una crítica de nosotros mismos que nos lleve a una exigencia de cambio personal y colectivo. Sin esta transformación personal, no seremos capaces de construir la nueva sociedad sino que la reproduciremos con los mismos fallos que la actual. No bastaría con intentar poner otras estructuras sin esta transformación del hombre.

Es decir, tenemos que ir arrancando de nosotros todo lo que son gérmenes de explotación, a los demás y a nosotros mismos: egoísmo, pereza, vanidad, afán de poder, que sólo conducen al Hombre a ser una máquina de consumir, producir, destruir.

Estilo de vida que cuestiona

No podemos esperar las nuevas estructuras para comenzar a vivir los nuevos valores. Hay que vivirlos ya, como un anticipo de lo que podría ser una nueva sociedad. Nuestro estilo de vida debe ir cambiando como consecuencia de nuestra acción y nuestra reflexión y este estilo de vida que empieza a ser contagioso, cuestiona la vida de los demás porque representa un ideal a realizar.

Evaluación de la acción

  1. Evaluar el progreso de lo que ya se está haciendo. Es decir, juzgar nuestra acción tal y como la estamos realizando. Sin evaluación, no hay avance porque no se readaptan los objetivos a la realidad que va cambiando.

¿CÓMO EVALUAR NUESTRA ACCIÓN?

Comparar el resultado con el objetivo

  1. Comparar lo que se ha conseguido con lo que se quería conseguir. En esto es muy importante el no suponer ni ser superficiales, sino reconocer objetivamente los que hemos conseguido. No se trata de hacer poco o mucho, sino de haber hecho lo que habíamos previsto realizar.

Si avanzamos o retrocedemos

  1. Juzgar si lo que estamos realizando aporta cambios o no. Es decir, si nuestros compañeros van reaccionando, si participan conscientemente y se van comprometiendo, si se van transformando, si se va creando un mínimo de organización natural o grupos estables dirigidos por los mismos obreros, si se asumen las consecuencias de la acción, incluido el aspecto financiero, si las reivindicaciones se consiguen.

Valorar todo, por pequeño que parezca

  1. Es importante valorar todo, por pequeño que sea, dentro del conjunto de lo que se preveía hacer. Cada cosa es un paso adelante, una victoria ante la pereza, la rutina, el egoísmo, la inconsciencia y la dependencia. En este sentido, es importante valorar todo lo que se ha obtenido en la acción que hemos realizado: nuevas experiencias, nuevos medios de organización, avances en el método, confianza en nosotros y en los jóvenes trabajadores, sentido de fuerza, si la gente se acostumbra a decidir, dialogar, criticar, a financiar sus acciones, si amplia su visión, si toma responsabilidades, etc.

Analizar los medios y dificultades

  1. Juzgar si los medios que estamos empleando son adecuados y suficientes o no. Es decir, si son proporcionados a la capacidad de la gente; si ésta los asume y los financia; si han sido eficaces o hay que corregirlos. En este sentido conviene ver cuáles han sido las dificultades que hemos encontrado, tanto de nuestra parte como del Movimiento o exteriores. En el mismo sentido, es necesario analizar los nuevos mecanismos de represión y de integración de los cuales se sirven las fuerzas enemigas en el curso de la acción.

Financiación de la acción, sus medios y su organización

  1. En una sociedad como la nuestra, donde todo está dominado por el dinero, es muy importante revisar siempre quién ha financiado la acción y ver cómo los jóvenes trabajadores financian los medios, encuentros, etc. Indispensables para la acción. Es en esta evaluación donde surge la exigencia de soportar financieramente al Movimiento como algo nuestro.

Decidir la acción o la continuidad de la acción

  1. Hecho lo anterior, es el momento de juzgar si lo que estamos haciendo, hay que continuarlo o no, y el por qué. Es decir, hay que ver si las motivaciones y los objetivos que teníamos siguen siendo válidos para nosotros y para los jóvenes trabajadores implicados. Para esto es fundamental revisar las motivaciones que tenían los jóvenes trabajadores que han participado. De esto depende la continuidad de la acción, y por tanto, la acción misma.

Ver el papel que el Movimiento juega

  1. Después de haber evaluado la acción con todo lo anterior, es importante evaluar el papel y el lugar que el Movimiento juega en la acción. Es decir, ver si el Movimiento ha estado presente de alguna forma; si algún joven trabajador ha descubierto la JOC, qué es lo que ha descubierto y a través de qué; si la JOC se está extendiendo y si esta extensión es proporcionada a la capacidad del Movimiento. Esto ayudará a ver en qué y en cómo el Movimiento puede o debe complementar lo que se está realizando.

Exigencias para el movimiento y el grupo

  1. La evaluación o juicio sobre lo que estamos haciendo crea una serie de exigencias al grupo que la realiza y al Movimiento en su conjunto: necesidad de más información y formación, distintas formas de coordinación, revisión de los medios del Movimiento (ya sean periódicos de masa, encuentros de masa, etc.), etc. Así se irá asegurando que el Movimiento y sus medios estén en función de la acción de sus militantes y jóvenes trabajadores.

¿ANTE QUÉ ACTUAR?

Perspectivas de la acción: personas y estructuras

Lo que la revisión o análisis de la situación nos dirá y el juicio que hayamos hecho de ella, como cualquier actuación, no será más que una solución parcial. Es evidente que sólo considerando nuestro actual sistema económico, político e ideológico, y cambiando la forma de entender y comportarse todos los hombres, podremos eliminar las causas de nuestra situación. Por tanto, cualquier acción o plan deberá tener siempre estas perspectivas globales, aunque no siempre se manifiesten explícitamente.

Plan a largo plazo

El analizar la dimensión del problema con sus causas y consecuencias, y el nivel de conciencia y organización de los jóvenes trabajadores, nos dirá también como no es posible resolver los problemas y cambiar la situación con una actuación espontánea, aislada de un plan a largo plazo. Cada acción, por pequeña que parezca, debe ser un paso más dentro del conjunto de pasos y esfuerzos de toda la juventud trabajadora y el pueblo en general, y no un paso atrás o unas energías desperdiciadas.

Acciones diarias forman el plan a largo plazo

Por lo tanto tendremos que fijarnos unos objetivos fundamentales a largo plazo, dentro de los cuales iremos insertando las actuaciones y compromisos concretos que deberán salir de cada Revisión de la Vida y la Acción Obrera.

V. ¿CÓMO ACTUAR?

Proceso metodológico

  1. Al señalar estos objetivos fundamentales, deberemos tener en cuenta que han de ser realizados por los jóvenes trabajadores, de forma consciente para que se logren cambios reales y que las personas se transformen. No perderemos de vista todo el proceso metodológico que la JOC tiene como tarea dentro de la masa de jóvenes trabajadores.

Elementos fundamentales

    - ¿Cómo realizar una acción de concientización?- ¿Cómo realizar una acción que promueve la organización y coordinación de los jóvenes trabajadores? - Cómo crear infraestructuras en todos los sectores de la vida donde la masa de jóvenes trabajadores actúe conscientemente, descubra progresivamente las causas y las consecuencias de la situación, se forme y transforme, crezca en todos los aspectos de su persona, se organice, dirija, planifique, controle y evalúe la acción y los objetivos marcados?- ¿Cómo estas infraestructuras sean el mismo tiempo comunidades de lucha por la liberación total del Hombre?- ¿Cómo estas infraestructuras sean comunidades con gérmenes de cambio del jóven trabajador, del pueblo y de la sociedad?
  1. ¿Cómo planear la acción?

Teniendo en cuenta lo anterior, debemos aclarar bien cuáles son los objetivos de acción inmediatos o diarios para que la Revisión de la Vida y la Acción Obrera nos aporte cada vez nuevos elementos, sugerencias o motivaciones, y resultados. Así debemos precisar:

  1. ¿Qué pretendemos hacer en nuestra empresa, nuestro barrio, etc.? ¿Por cuál problema, aspectos o punto de interés vamos a empezar o insistir? Teniendo en cuenta para ello a quién se dirige la acción, ya que nosotros solos no vamos a solucionar la situación o el problema, sino es con la toma de conciencia de los demás. Sólo juntos avanzaremos.
  2. Precisar con quién vamos a hacerlo. Seguir siempre de cerca a un número determinado de personas que son o serán nuestros amigos. Ver quienes están dispuestos a hacer algo por los mismos objetivos.
  3. Una vez fijado con quienes vamos a hacerlo, tenemos que ver cómo vamos a motivarlos, teniendo en cuenta su nivel de compromiso y su sensibilidad o conciencia. Así podremos repartirnos las tareas a realizar en función de cómo cada uno de nuestros compañeros asume los objetivos y están dispuestos a comprometerse en la acción.
  4. ¿Qué medios vamos a utilizar? Conviene hacer un inventario de los medios a nuestra disposición para ver si están proporcionados a lo que pretendemos realizar. Aunque no sólo son los medios materiales los que determinan el éxito, conviene ser realistas y no menospreciarlos, sino al contrario contar con nuestras fuerzas al respecto.
  5. ¿Cuándo vamos a realizar lo previsto? ¿Cuándo vamos a revisar los resultados? - La próxima evaluación será un paso más. La evaluación exige una periodicidad y asegura una reorganización de la acción del Movimiento. La evaluación periódica nos mantiene siempre en una visión muy realista y, por tanto, nos ayuda a responder mejor a las exigencias y dificultades que se nos van planteando. - La evaluación periódica asegura el método de la J. O. C. y su actualización.

VI. LA REVISION DE LA VIDA Y LA ACCION OBRERA ES:

  1. La Revisión de la Vida y la Acción Obrera es un METODO y como tal es el principal instrumento de FORMACION que tiene el Movimiento JOC. La reunión de militantes es el momento de practicarlo en equipo y trazarse objetivos comunes.
  2. Esta revisión es ante todo la revisión de nuestra acción. Ésta debe ser el punto de partida.
  3. Partiendo de nuestra acción, la revisión de la vida y la acción obrera es:
    1. Un instrumento de análisis objetivo de la realidad en que estamos inmersos a nivel local e internacional. - Vemos la realidad inmediata con sus causas y consecuencias para la juventud trabajadora y el pueblo; - A partir de nuestra vida, vemos la realidad más amplia y más global, buscando más datos e información. - Analizamos esta realidad, con sus causas y sus consecuencias estructurales, políticas, ideológicas, culturales, etc.
    2. Es una comparación de lo que ocurre con lo que debería ocurrir. - Confrontación entre el Hombre-objeto, sólo productor y consumidor, y el Hombre-sujeto, con sus aspiraciones sin realizar y protagonista activo de la marcha de la sociedad. - Confrontación entre la actual sociedad, basada en la explotación del Hombre, en la existencia de clases, en la violencia, en la propiedad privada de los medios de producción, y el tipo de sociedad que hay que construir para que todos los hombres puedan participar activamente en la marcha de la sociedad y realizarse plenamente.
    3. Es una AUTOCRITICA de nosotros mismos, de nuestro comportamiento y nuestro compromiso. Es una exigencia permanente de nuestra transformación personal y colectiva, y es un estímulo para nuestra entrega total al servicio de la comunidad. - Todo el mundo se presenta y se acepta tal cual es. Donde todo el mundo opina y tiene una parte de verdad. Donde todo el mundo busca, escucha, dialoga, critica de acuerdo a su entendimiento, y está dispuesto a ser criticado.
    4. Es un plan de acción frente a la realidad analizada y las personas envueltas en esa realidad. Se toman decisiones en equipo: - Donde se marcan objetivos concretos que luego se volverán a revisar; - Donde se evalúan los resultados obtenidos, comparándolos con los objetivos marcados; - Donde se reorienta la acción según la evaluación hecha.
  4. La Revisión de la Vida y la Acción Obrera es una escuela de formación por la acción, donde todo el mundo participa con su persona, su vida, su acción y, por tanto, siempre está al mismo nivel que las personas que la realizan.
  5. La Revisión de la Vida y la Acción Obrera, hecha en común a nivel local, nacional e internacional, lleva como conclusión a trazarse unos objetivos y unos planes de acciones nacionales e internacionales. Estos objetivos y estos planes de acción deben ser evaluados, reorientados y reorganizados de forma permanente. Estos objetivos comunes son el nervio central que une al Movimiento y le da un sentido de cuerpo internacional. - Cuando dentro de estos objetivos o planes de acción, nos concentramos en un problema, con un objetivo preciso y un plan de acción determinado en un tiempo delimitado, se está realizando una campaña de acción (según lugares, se llama de forma distinta: encuesta-campaña, campaña de acción, plan de acción, campaña del curso, encuesta especial o simplemente campaña). En cualquier caso, siempre lleva implicada una etapa de encuesta.

VII. LA REVISION DE LA VIDA Y LA ACCION OBRERA NO ES:

  1. Un VER simplista o superficial;
  2. Un JUZGAR moralista;
  3. Un ACTUAR confortable;
  4. El estudio de temas o de la vida, de forma intelectual que no lleva a ningún compromiso de acción y de cambio;
  5. Una crítica a la vida privada de los demás;
  6. Una “receta mágica” para aplicar en cualquier momento o con cualquier persona;
  7. 7. El arrepentimiento espontáneo de las faltas cometidas, sin analizar el por qué se comenten o como evitarlas en el futuro.
  8. 8. Por supuesto, una hora y media de reunión sin más trascendencia en nuestra vida.